Tizimín Turismo

Firman convenio para el rescate de Kulubá y otras zonas arqueológicas

Tizimín se prepara para detonar el turismo cultural con el apoyo de los gobiernos federal y estatal

FIRMAN CONVENIO PARA EL RESCATE DE KULUBÁ Y OTRAS ZONAS ARQUEOLOGICAS

35 millones de pesos se invertirán para el rescate, conservación e investigación de cinco proyectos arqueológicos en las antiguas ciudades mayas de Chichén Itzá, Izamal, Dzibilchaltún, Uxmal y Kulubá, que estará a cargo de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Al pie del Palacio de los Mascarones en el centro arqueológico de Kulubá, ubicado entre las comisarías tizimileñas de San Pedro Juárez y San Luis Tzuk Tuk, el gobernador del estado, Rolando Zapata Bello, y el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, signaron un convenio de colaboración para poner en marcha dichas acciones, que contribuirán a preservar el amplio legado cultural heredado por la ancestral civilización.

El ejecutivo estatal fue recibido por el alcalde Jorge vales Traconis quien estuvo acompañado de su esposa Ivonne del Rio Pérez.

En su mensaje, el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, destacó que con la firma de este convenio se benefician, además, otros cuatro planes, sumando cinco en total, dentro del rubro de Aportaciones para el programa de aprovechamiento de los sitios arqueológicos para el impulso del desarrollo turístico, social y cultural en el estado de Yucatán para el 2018.

“Este estado posee una gran riqueza social, cultural y natural, celebramos el énfasis en estos esquemas con una perspectiva de alcance social y económico, del fortalecimiento de la gobernabilidad, promoción e investigación académica, con miras al aprovechamiento de su potencial turístico”, agregó.

El gobernador del estado, por su parte, explicó que, “esto permitirá incrementar lo que sabemos sobre los mayas y estará a disposición del turismo local, nacional y extranjero, para que conozca su legado”.

Tras 18 años de que se realizaran las últimas labores de salvamento y apertura al público de una zona arqueológica, específicamente Ek Balam, Zapata Bello subrayó que con menos de dos décadas, ésta ya se ha posicionado como la tercera con mayor número de afluencia en todo el estado cada año.

“Por eso podemos afirmar que, gracias a su historia y su ubicación geográfica, Kulubá permitirá fortalecer aún más el oriente de nuestro estado como un polo de atracción turística, consolidando a Yucatán como un estado caracterizado por su cultura y tradición, y también como uno de los más importantes del sector”, acotó.

Acompañado de su hija Monserrat, recordó la trascendencia de que la juventud se interese y aprecie esta herencia que, en el caso de Yucatán, en los últimos cinco años ha vivido su mayor crecimiento de toda la historia.

“En 2012, nuestras zonas arqueológicas y ecológicas recibieron a aproximadamente dos millones 300 mil visitantes y en 2017, estos espacios superaron por primera vez los tres millones y medio de asistentes. Chichén Itzá, Uxmal, Ek Balam y Dzibilchaltún fueron las más concurridas, acumulando al 85 por ciento de los paseantes totales”, señaló.

“Este aumento de más de un millón 200 mil turistas en un lustro, que significa un avance del 35 por ciento, representa una mayor derrama económica para el estado y se refleja en el crecimiento en el número de hoteles, restaurantes y ventas en los comercios”.

Zapata Bello recorrió acompañado de autoridades municpales, estatles y del INAH, los tres complejos que comprende Kulubá, que en su época de esplendor destacó por ser un enclave estratégico para el abastecimiento de agua y cultivo del cacao, aunque también por su comercio de sal, obsidiana y metales, entre otros productos.

Los visitantes, guiados por Barrera Rubio, caminaron poco más de un kilómetro para observar el lugar, cuyos primeros grupos A y B cuentan con ocho estructuras cada uno; en el segundo, en una de ellas aún se puede apreciar el pigmento rojo original en su fachada que data de hace unos mil años; también admiraron el grupo C, núcleo central de la clase gobernante, ubicado en un espacio de cien por cien metros, donde se concentran 22 estructuras y cuya pirámide más elevada alcanza los 15 metros.

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Municipio de Tizimín, Yucatán